La Ofensiva Turca Provoca otro Éxodo Sirio

Decenas de miles de sirios están huyendo una vez más, de una pesadilla recurrente empacando apresuradamente sus maletas. Carreteras congestionadas por el tráfico y un destino incierto.

Las familias que hace solo unos años huyeron de un ataque del Estado Islámico ahora huyen de una ofensiva turca contra los mismos combatientes kurdos que derrotaron al grupo extremista. Estados Unidos, que trabajó mano a mano con los kurdos sirios, se hizo a un lado y abandonó a sus aliados.

Ahora, los civiles están huyendo de nuevo, pero esta vez hay incluso menos lugares adonde ir. La frontera norte con Turquía está sellada, los campos de desplazados ya están abrumados y las fuerzas hostiles. Incluidos los militantes del EI que no se doblegan, están preparados para entrar y explotar el caos.

De una guerra a otra

Las fuerzas del gobierno sirio se retiraron en gran parte del noreste después de que estalló la guerra civil en 2011 para concentrarse en otras partes del país. Eso permitió a la minoría kurda crear una región autónoma que acogiera a los refugiados de los combates en otras partes del país. Incluidos cristianos y otras minorías religiosas.

Pero el grupo Estado Islámico entró en acción a partir de 2013 y finalmente conquistó la mayor parte del área. Estableciendo la capital de su autodenominado califato en la ciudad nororiental de Raqqa. Decenas de miles de personas huyeron de los combates y del brutal gobierno del grupo. Que estuvo marcado por masacres, decapitaciones públicas y otras atrocidades.

Las Fuerzas Democráticas Sirias lideradas por los kurdos lanzaron una contraofensiva después de casi ser aniquiladas en la ciudad fronteriza nororiental de Kobane. Con un estrecho apoyo militar de Estados Unidos. Recuperaron gradualmente casi todo el noreste de Siria de manos de los extremistas, incluido Raqqa.

Pero la victoria tuvo un costo asombroso. Con decenas de miles de muertos y barrios y pueblos enteros en ruinas. Gran parte de Raqqa fue destruida y la ciudad todavía está llena de artefactos explosivos sin detonar.

Ahora los combatientes kurdos están corriendo hacia el frente una vez más. Esta vez para luchar contra Turquía. Que los considera terroristas por sus vínculos con la insurgencia kurda dentro de sus fronteras.

Turquía ha prometido crear una “zona segura” a lo largo de la frontera que se extiende 30 kilómetros (20 millas) hacia Siria. Donde planea reasentar a algunos de los más de 3,5 millones de refugiados sirios que alberga. Pero la ofensiva en sí misma podría generar una nueva ola de desplazamientos.

Pocos lugares quedan para ir

Cuando Turquía comenzó a lanzar ataques aéreos y bombardeos de artillería a lo largo de la frontera. Se pudieron ver filas de automóviles, camiones y rickshaws motorizados corriendo por las carreteras principales, cargados de familias que habían empacado apresuradamente sus pertenencias en bolsas de lona y bolsas de plástico.

El Consejo Noruego para los Refugiados estima que unas 450.000 personas viven dentro de los 5 kilómetros (3 millas) de la frontera. Incluidas 90.000 que ya han huido de la guerra civil al menos una vez.

El Comité Internacional de Rescate, otro grupo de ayuda que trabaja en la región. Dice que los combates podrían desplazar hasta a 300.000 personas y que incluso una operación militar limitada podría expulsar a 60.000 de la zona fronteriza.

Muchas de estas personas ya han sido desplazadas varias veces y sufrieron horriblemente bajo el brutal gobierno de (EI). Solo para enfrentar otra crisis más.

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